El principio básico.
Un operador acciona las puertas de cabina mediante correas, articulaciones u otras transmisiones. Su control de motor conforma la velocidad y la fuerza de apertura y cierre.
En muchos ascensores automáticos, el acoplamiento en el rellano permite que el mecanismo de puertas de cabina mueva también las de rellano. Los detalles difieren y algunas instalaciones usan otras disposiciones.
Una orden de cierre encuentra un obstáculo.
El sistema puede detectar un obstáculo y reabrir según su diseño. El operador de puertas, los dispositivos de detección y el controlador contribuyen cada uno a esa respuesta.
Siga la relación.
- OrdenSolicita la apertura o el cierre.
- OperadorConvierte el movimiento del motor en desplazamiento de las hojas.
- RealimentaciónComunica condiciones de movimiento o finalización.
Conéctelo al ascensor.
La calidad del movimiento de las puertas depende de los carriles, rodillos, articulaciones, hojas y control, además del motor. Una cortina fotoeléctrica detecta dentro de su zona prevista; no demuestra que la puerta esté mecánicamente enclavada.
Una mirada más cercana
Los perfiles de movimiento de puertas pueden reducir la velocidad cerca del final del recorrido. La resistencia mecánica y los errores de realimentación pueden perturbarlos aunque el motor esté bien.
Compruebe lo que ha entendido
¿Que el motor de una puerta se detenga demuestra que todas las puertas de rellano están enclavadas?
Mostrar la explicación
No. El movimiento y el enclavamiento son condiciones separadas con supervisión diferente.
Para seguir leyendo.
Lectura opcional para profundizar en esta lección.
- Siemens: manual del sistema SIDOOR (PDF) (Documento en inglés)
Ejemplo técnico: la Figura 3-1, página impresa 25, relaciona el controlador, el motor, la correa y la puerta. La sección 4 explica las órdenes de movimiento.